The KRaB Strikes Back!! (contaré cuantos post con ese título llevo)
Vacaciones de semana santa...
Son un enorme respiro enmedio de los semestres par, dos semanas para relajarte un rato y olvidarte de las obligaciones de la escuela.
Para mi fueron más que eso, además de liberarme de los exámenes de segundo periodo y el de admisión (que por cierto, tengo pesadillas recurrentes sobre exámenes de admisión), de descansar un poco, liberar mi mente, fue tener aquí a mi novio.
Y es que Dio-kun no había durado aqui tanto tiempo desde el verano pasado.
Las dos semanas, desde el Lunes 5 hasta hoy.
Pasamos cosas buenas y malas. Las malas que no merecen ser recordadas, y las buenas darles un lugar muy especial en nuestro corazón. Siento que recordé por que lo quiero tanto, por que sigo con él.
Creo que después de estas vacaciones las cosas entre nosotros van a ir mucho mejor, mejor que nunca, tengo ese presentimiento.
También sentí mucho a mi familia estas vacaciones, hubo un día, un sábado, que los vi a todos preocupados por mi. Ese día tuvo una parte terrible y que me dolió mucho, pero solucionadas las cosas fue uno de los mejores dias que he pasado.
Ver que puedo confiar en mi mamá, ver que mi papá reconoció que ya tenía novio, ver que mis hermanos se preocupan por mí...
En fin, sentí mucho aprecio, y aunque a veces no me entiendo bien con mi familia, me di cuenta de que nunca voy a encontrar otro grupo de personas al que siempre y a pesar de todo voy a pertenecer, que tengan la misma concentración de azucar en la sangre que yo, que sean igual de gritones y que se preocupen tanto por mi, como mi familia.
Grupos de amigos a veces se separan, se disuelven, se olvidan, pero una familia, una como la mia, se que nunca.
Dio y yo llevamos 9 meses de ser novios, exactamente hoy. Nunca habiamos pasado un día de cumplir meses juntos, ni aunque fuera un momento.
Hoy salimos a desayunar desde temprano, crepas y café, pero el café tenía leche, y me cayo muy pesado, aún así disfrute estar un rato ahí con él.
Pasamos el resto del rato... no se, juntos, y después de comer, hora de ir a la central.
La señora esa que cuida la puerta, me dejó pasar de nuevo a despedirme bien de él. También me despedi de Kurama; nuestra niña, una Kangreja de Peluche que cosí y le regalé la primera vez que vino.
Nunca me han gustado las despedidas, las detesto, y después de pasarme dos semanas con él... realmente no tenía ganas de que se fuera, me dolió... compré una Galactea (paleta helada de leche condensada) para comermela mientras mi papá terminaba de hablar con los señores de la central. De regreso, iba preguntandole cosas a mi papá... a veces lo desespero con las preguntas como si yo tuviera 5 años y no supiera nada del mundo.
De que tengo razones para estar triste, las tengo, pero tengo más razones para estar felíz... todo lo que hicimos estas vacaciones nunca se me va a olvidar, nada...


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