Son cosas que nos enseña la vida
Desde hace mucho quería una hamburguesa con tocino, y hoy que fui con mis hermanos a comprar, había tocino, y que milagro.
Pues, pedí una hamburguesa con tocino, y me aguanté el hambre mucho rato, y compramos Pepsi para acompañar.
Llegamos a la casa y empecé con las papas, luego la hamburguesa, pero noté que algo no sabía bien... y era el tocino. Estaba feo, crudo, y pura cosa blanca, no lo frieron bien y no quedó como me gusta.
Moraleja: No siempre lo que queremos, va a ser lo mejor para nosotros.
O en otras palabras: Si ves que el tocino que le van a poner a tu hamburguesa esta feo, mejor pide que no lo pongan, más vale comer una hamburguesa sin tocino y que sepa bien, a una con tocino que ni te vas a acabar por lo mal que sabe.


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