A Q U A H E A V E N

No hay mucho que decir, o tal vez sí, pero es cursiento, y lo cursiento no me gusta. En resúmen: Estoy en pugna conmigo misma.

lunes, octubre 04, 2004

Buen fin de semana...

Hace 2 semanas que no regresaba a mi ciudad natal, asi que este sábado no podía dejar de ir por varias razones. Haciendo a un lado el hecho de que ya no tenía ropa limpia ni dinero, quería ver como sigue mi mamá y como va todo en la casa. A ver si el techo de la cocina no ha colapsado y pues, visitar a mi amigos.

El Sabado le mentí a Charo y Gigi diciendoles que tenía mucha tarea y que me iba a quedar en mi casa haciendola, para ir a ver a Junior y Mariana, que tenia un mes sin ver.

Llegué a la casa de Junior, y Mariana no estaba. Como había un primo de 6 años de Jr. que quería jugar Smash64, pues, nos pusimos a jugar con él, pero luego su otro primo, más chico, llegó y aparte de quitarme mis gomitas, se puso a apretarle al control mientras jugaba. Por eso mejor les dejamos el 64 y nos fuimos a jugar DOA2 al Dremcast. Aunque nadamás había un control, veiamos quien aguantaba más en survival (que nadie pasó de 6). Pero Junior ya traia carota.

De rato fuimos con Mariana, y desde que llegué la vi rara. Se regresó a cambiarse la chamarra porque según ella no le gustaba la que traia antes, y pues, un monton de actitudes que antes no tenia, estaba hablando por teléfono y nos tuvo ahí un buen rato jugando con su pequeña Pastor Alemán.

Todo iba bien cuando llegamos a la casa de Junior, hasta que tocaron el timbre, y entraron sus primos... De vista: Fashion, Fresas, Huecos. La verdad yo me frikeo con la gente asi y me escondí en la cocina, pero luego ya, salí a saludarles y todo, aunque su conversación me estaba aburriendo: Celulares, Ropa, Celulares, Celulares, Ropa, Celulares, Ropa, Ropa... como que algo no me cuadraba ahí... la verdad pensé que iba a ir con Junior y Mariana a babosear como siempre, pero no... como que ya no les gusta babosear, ahora les gustan la Ropa y los Celulares.

Cuando llegó la mamá de Junior, se pusieron a platicar todos... menos yo, que me había vuelto invisible. No sabía ni que hacer, asi que junté mis cosas, me acerqué a Junior que estaba jugando como idiota en el celular y le dije que ya me iba.

No me despedí de nadie más, ni de la señora, ni de Mariana.

Junior siempre es de acompañar a la gente a la puerta, y ya que estabamos ahí me preguntó si estaba enojada como 3 veces, y le respondí que no. Luego me dijo que yo no era seria, que porque me había enojado. Nadamás le dije: Nos vemos la próxima semana Junior, Gracias por los controles. (Le acababa de devolver 2 de 64 que me había prestado).

Pues, la verdad todo este asunto si me caló... Para empezar Junior y Mariana ya no le hablan a nadie de la bola, asi que no nos podemos ir a babosear en conjunto. Si Junior iba a tener visita, me hubiera dicho que no me podía atender y me largaba con Charo y Gigi. Yo pensé que iba a ser como otros sábados, que cada quien se sentaba en un banco de la cocina a hacer tarea, y aguantar a Angel, el hermano de Junior.

Regresé a mi casa algo awitada, me enteré de que Gigi me había llamado, así que trate de comunicarme con ella, pero no pude.
Sin tener nada más que hacer, me puse a seguir con la tarea de diseño mientras veia el Cásico (Chivas-américa) que me aburrió mucho, casi no le puse atención, nadamás esperaba que terminara 1-0, pero no, el baka ese del américa tenía que meter gol...

El domingo en la mañana, yo estaba muy awitada porque ni Gigi ni Charo me habían hablado, se supone que ibamos a ir a desayunar, y pues... eran como las 12 y creo que esas horas ya no son de desayunar. Charo me dijo que nos ibamos a misa de 1 y saliendo, a comer.

Nos quedamos de ver en la lateral de la Parroquia, pero pasaron los minutos y ni Charo ni Gigi llegaron. Le mandé un mensaje a la primera, a ver que, y me respondió que a Gigi no la habían dejado y que a ella le habían llegado visitas, si la podiamos dejar para la próxima.

No respondí, nadamás me guardé el celular y me fui a la Merced, a escuchar misa completa.

Ahi traté de dejar de pensar en eso... un solo fin de semana, y pues, no quedé muy contenta con mis amigos.

Mi mamá me dijo que no me preocupara, que el siguiente fin se arreglaba todo, y eso espero.